Mostrando entradas con la etiqueta Paises_Bajos viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paises_Bajos viajes. Mostrar todas las entradas
domingo, octubre 28, 2012
domingo, septiembre 16, 2007
martes, junio 19, 2007
Museo del ferrocarril de los Paises Bajos
Al Spoorwegmuseum (Museo del ferrocarril de los Países Bajos) se puede llegar desde la estación central de Utrech dando un pequeño paseo por el casco antiguo de la ciudad. El paseo es muy recomendable, salvados los alrededores de la estación que son horriblemente feos, el casco antiguo de la ciudad es muy bonito y el paseo es muy agradable. Alternativas al paseo son el autobús urbano y el tren especial desde la estación central.

La sede del museo es la estación de Maliebaan, sin uso desde 1939. La última gran reforma del museo, inaugurada en el 2005, le dio un aspecto de estación del siglo XIX, tanto por la decoración exterior como la interior. Se ha incluido la "Sala de espera real" que hasta 1974, cuando fue derruida, se encontraba en la estación de La Haya.
Detrás del antiguo edificio de la estación se encuentran los andenes que en la actualidad sólo son utilizados por trenes de mercancías y por el servicio especial que une el museo con la estación central de Utrech. En el andén más próximo a la estación comienza la exposición de material.
Pero es sólo el comienzo, porque el grueso del museo se encuentra al otro lado de la vía férrea, para cruzarla podemos usar un paso a nivel o un antiguo puente peatonal recuperado. La zona de exposición tiene una parte exterior en la que los materiales expuestos se encuentran a la intemperie y una gran nave de diseño moderno en la que se han construido 4 espacios expositivos.
Exposición exterior
Diversas construcciones ferroviarias como:
Ejemplo de dos tipos de traviesas, la tradicional de madera y la de bloques de hormigón unidos por tirantes de acero.
Locomotora diésel situada sobre un puente giratorio.
Automotor diésel
En el exterior se encuentra la zona dedicada al público infantil en el que hay un pequeño lago con barcas, toboganes y un tren en miniatura en el que los más pequeños pueden montarse para dar una vuelta por los jardines del museo mientras sus padres toman algo en la terraza de la cafetería sin perderlos de vista.
Exposición interior
Se distribuye en 4 espacios:
Una biblioteca, una exposición de trenes en miniatura, una cafetería, un espacio para exposiciones temporales y una tienda bien surtida completan la oferta del museo a sus visitantes.
A la vuelta, si el tiempo lo permite, puede ser un buen momento para comer junto a los canales de la ciudad antigua.
Junto a los canales se sitúan numerosos restaurantes y cafeterías, en las que es muy agradable pasar un rato cuando acompaña el tiempo.
La sede del museo es la estación de Maliebaan, sin uso desde 1939. La última gran reforma del museo, inaugurada en el 2005, le dio un aspecto de estación del siglo XIX, tanto por la decoración exterior como la interior. Se ha incluido la "Sala de espera real" que hasta 1974, cuando fue derruida, se encontraba en la estación de La Haya.
Pero es sólo el comienzo, porque el grueso del museo se encuentra al otro lado de la vía férrea, para cruzarla podemos usar un paso a nivel o un antiguo puente peatonal recuperado. La zona de exposición tiene una parte exterior en la que los materiales expuestos se encuentran a la intemperie y una gran nave de diseño moderno en la que se han construido 4 espacios expositivos.
Exposición exterior
Diversas construcciones ferroviarias como:
En el exterior se encuentra la zona dedicada al público infantil en el que hay un pequeño lago con barcas, toboganes y un tren en miniatura en el que los más pequeños pueden montarse para dar una vuelta por los jardines del museo mientras sus padres toman algo en la terraza de la cafetería sin perderlos de vista.
Exposición interior
Se distribuye en 4 espacios:
- El gran descubrimiento: El visitante entra en un decorado ambientado en 1839 y puede recorrer el taller en el que se contruyeron los primeros trenes que circularon en los Países Bajos, la primera estación de Amsterdam o una mina. Una audioguía, en holandés o inglés, cuenta al visitante la historia del ferrocarril.
- Viajes de ensueño: Revive un viaje en el Transiberiano, compra los billetes en el vestíbulo de la estación, paseando por el andén mientras entablas conversación con algún viajero y curioseas el interior de los vagones. Para terminar una pequeña representación teatral ambientada en el viaje.
- Titanes de acero: Recorre en un carricoche el interior de un oscuro taller de reparación de grandes locomotoras, en el que encontrarás una sorpresa detrás de cada curva.
- Taller: Sobre una playa de vías se exponen locomotoras y vagones de las distintas épocas del ferrocarril. Algunas de las vías se sitúan junto a unos andenes de manera que los vehículos se pueden observar como si estuvieran en una estación, otros en cambio o se observan desde el suelo o desde la pasarela que recorre el techo de la nave y en la que hay instalados pantallas de ordenador en las que se exhiben pequeños fragmentos de vídeo e informaciones técnicas sobre el material expuesto.
El interior de la locomotora azul es visitable.
Otros servicios:Una biblioteca, una exposición de trenes en miniatura, una cafetería, un espacio para exposiciones temporales y una tienda bien surtida completan la oferta del museo a sus visitantes.
A la vuelta, si el tiempo lo permite, puede ser un buen momento para comer junto a los canales de la ciudad antigua.
domingo, abril 01, 2007
sábado, octubre 14, 2006
Franeker

Franeker es un pueblecito la mar de pijo. El centro tiene restricciones de tráfico y aparcamiento y las casas son todas bajas. Como ocurre en otros centros urbanos, el pavimentado a base de adoquines de hormigón gris, habitual en las calles de Holanda se ha sustituido por ladrillos como los utilizados en Espana para el ladrillo visto en colores rojo teja y amarillo albero. Este pavimento da un color mucho más alegre a las calles.
Pese a que el pueblo es pequeno en sus calles abundan los comercios de conocidas marcas de ropa.


Quizás sea más justo decir que Franeker es un pueblo coquetón, lo de pijo me parece un poco duro.
viernes, octubre 13, 2006
En busca del planetario más antiguo del mundo
El jueves fuimos a Franeker, un pueblo en el norte de los Paises Bajos, en donde se encuentra el planetario de Eisinga. Franeker desde hilversum está a 2 horas y 45 minutos de viaje en tren.
Eise Eisinga construyó entre los años 1774 y 1781, en sus ratos libres, un planetario en el techo de una habitación de su casa. Y desde entonces ha estado en funcionamiento, indicando las posiciones de los planetas entonces conocidos, las fases de la Luna, eclipses de Luna y Sol y otros eventos astronómicos.
Un complicado mecanismo mueve las bolitas que representan los planetas en el techo de la habitación, de manera que echando un vistazo al techo se puede saber la posición actual de los planetas en él representandos. Todo el mecanismo es visitable, además, se exponen instrumentos astronómicos antiguos, maquetas de diversas sondas espaciales y posters con informaciones y fotos de los planetas que componen el sistema solar.
Antes de abandonar el museo se pueden comprar recuerdos en la pequeña tienda del museo, y después, tomarse un capucino con tarta de manzana casera en un coqueto café situado en el local colindante.
A destacar la precisión de los datos astronómicos con los que se diseño el mecanismo del planetario y su cuidadosa construcción, que ha hecho se aún hoy sea un instrumento fiable.
Imagen del planetario:

imagen del mecanismo:

vista de la habitación:
Eise Eisinga construyó entre los años 1774 y 1781, en sus ratos libres, un planetario en el techo de una habitación de su casa. Y desde entonces ha estado en funcionamiento, indicando las posiciones de los planetas entonces conocidos, las fases de la Luna, eclipses de Luna y Sol y otros eventos astronómicos.
Un complicado mecanismo mueve las bolitas que representan los planetas en el techo de la habitación, de manera que echando un vistazo al techo se puede saber la posición actual de los planetas en él representandos. Todo el mecanismo es visitable, además, se exponen instrumentos astronómicos antiguos, maquetas de diversas sondas espaciales y posters con informaciones y fotos de los planetas que componen el sistema solar.
Antes de abandonar el museo se pueden comprar recuerdos en la pequeña tienda del museo, y después, tomarse un capucino con tarta de manzana casera en un coqueto café situado en el local colindante.
A destacar la precisión de los datos astronómicos con los que se diseño el mecanismo del planetario y su cuidadosa construcción, que ha hecho se aún hoy sea un instrumento fiable.
Imagen del planetario:

imagen del mecanismo:

vista de la habitación:
El miércoles me dio plantón la NS
El miércoles me fui a Utrech con la intención de visitar el Spoorwegmuseum, museo de los ferrocarriles holandeses, que desde mi anterior visita ha sido modernizado.
Decido llegar a él utilizando un trern especial que desde Utrecht CS sale cada hora para el museo. LLego a la estación y me saco el billete al museo (2 €) y me pongo a esperar en el andén 1 a que saliese a las 14:30 el siguiente tren. Toda esta información recogida en la web del museo.
A las 14:35 no ha aparecido el tren y el panel informativo del andén no lo menciona, subo al vestíbulo y lo busco en el panel central de la estación, ni rastro del tren. Pregunto en información y la señorita después de dudar me dice que en el andén 9a, el que sale a las 14:52. Me bajo al andén y el panel no dice nada del museo, pregunto a una revisora, duda pregunta a un compañero y me dice que el que para en el museo es el llega dentro de media hora.
Ante la espectativa de esperar media hora a un tren que no se si pararía en el museo, y se para llegar una hora antes de cerrar, decido abortar la visita y patearme la ciudad.
Decido llegar a él utilizando un trern especial que desde Utrecht CS sale cada hora para el museo. LLego a la estación y me saco el billete al museo (2 €) y me pongo a esperar en el andén 1 a que saliese a las 14:30 el siguiente tren. Toda esta información recogida en la web del museo.
A las 14:35 no ha aparecido el tren y el panel informativo del andén no lo menciona, subo al vestíbulo y lo busco en el panel central de la estación, ni rastro del tren. Pregunto en información y la señorita después de dudar me dice que en el andén 9a, el que sale a las 14:52. Me bajo al andén y el panel no dice nada del museo, pregunto a una revisora, duda pregunta a un compañero y me dice que el que para en el museo es el llega dentro de media hora.
Ante la espectativa de esperar media hora a un tren que no se si pararía en el museo, y se para llegar una hora antes de cerrar, decido abortar la visita y patearme la ciudad.
lunes, octubre 09, 2006
Excursión a Dordrecht
El jueves nos fuimos a Dordrecht


nos hizo mal día, chispeó casi desde que llegamos y no pudimos disfrutar de la ciudad todo lo que nos hubiera gustado.


nos hizo mal día, chispeó casi desde que llegamos y no pudimos disfrutar de la ciudad todo lo que nos hubiera gustado.
domingo, octubre 01, 2006
Paseando en bici por los alrededores de Hilversum
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


























